
Hay una frase que la experta en crecimiento personal Laura Acevedo en cierta ocasión me comentó y que para mí es la clave en las relaciones sanas: Ver a cada persona como si la estuvieses conociendo Hoy.
Se dice fácil, pero lo que contiene es profundo y significa un gran reto. Como mirar a la persona y no engancharse con lo que te hizo bueno o malo, con lo que esta persona fue hace unos años, la semana pasada o ayer?
Quizás eso tenga que ver con la expresión "Sed como niños y entraréis en el Reino de los Cielos". Para los más pequeños en un contexto sano y normal, cada día es un nuevo día, viven el presente sin más. Disfrutan cada color, aroma y evento como si fueran únicos y por tanto viven entusiasmados.
Y es que hasta decirle a otro lo que no nos gusta desde la energía del ahora sin prejuicios o resentimientos, es hasta más acertivo y quizás genere un impacto mayor.
Creo que vivir en el presente desde el disfrute, con Fe, atre lo bueno, genera una energía bonita que a su vez atrae a más gente en sintonía con la armonía.
Cada día es un nuevo comienzo. Los pájaros cantan felices, no se preocupan por lo que tendrán que hacer para alimentarse, cantan. El cielo se despeja y nuestra colores maravillosos, las plantas parecen saludar al viento. Cada día es un milagro y vale la pena ver la majestuosidad del Amor impresa en cada detalle. En la montaña, en las sonrisas de quienes con alegría reciben cada mañana.
Creo que centrarse en el Presente con mucha Fe y energía positiva, convencidos de que desde nuestras acciones responsables (las que contribuyen al bienestar, la inclusión y el respeto por las diferencias), podemos lograr metas en armonía ya es una forma de entrar en el Reino de Los Cielos aqui en la Tierra.
Las relaciones con los otros son complejas, porque cada cabeza es un mundo, pero ayuda mucho si dentro del respeto hacia nosotros y hacia los demás podemos ver a los otros desde lo que son Hoy.
Son muchos los prejuicios que a veces hacen sus jugadas. Muchos los recuerdos, mucho lo que ya se fue y no está que impide que nos percatemos en donde estamos ahora .
Porque Cada día es un comienzo, cada día hay una lección aprendida y cada día tenemos la oportunidad de ser mejores personas, y entendiendo mejores personas por el fruto de nuestros actos.
Esto no implica quedarse en relaciones laborales o de pareja, donde las tensiones son muchas o el irrespeto ha mermado la capacidad de aguante. No se trata de eso. Se trata de seguir adelante y no quedarse en el pasado, pensando que quienes ayer fueron de una forma, hoy siguen siendo igual, lo que nos resta la oportunidad de contar con nuevos amigos o simplemente de vivir el presente con mayor tranquilidad.
Estamos conectados con otros de una u otra forma, sin embargo que esencial es estar conectado primero con uno mismo viviendo el aqui y el ahora desde la plenitud para continuar este camino de la mejor manera posible y alcanzar la meta de VIVIR y CONSTRUIR realidades más armoniosas.