viernes 25 de diciembre de 2009

LA VIDA CON UNO MISMO


Se acerca un nuevo año. Cada vez que sucede me encuentro conmigo, no sé si porque al estar de vacaciones, hay mucho más tiempo a solas, mucha quietud, más silencio interior, se minimizan los pensamientos y se está más en el ahora. Debo decirles que estar con uno es arriesgado. Porque en medio del estrés citadino y laboral solemos centrarnos en el HACER y hasta en el TENER y nos olvidamos del SER. En el SER yace la sabiduría. Si usted prefiere puede decir que en vez de sabiduría, el SER es el responsable de esos misteriosos insights, esos mensajes claves que llegan cuando más lo necesita, mensajes que a veces escuchamos, pero seamos sinceros, a veces no. Posiblemente nos pase que dejamos que la voz interna se canse de susurrar hasta que se convierta en un eco lejano.

Pero cuando el tiempo se detiene, como ocurre en vacaciones, la voz llega con apoteósica fuerza, y esa voz poderosa nos dice unas cuantas verdades, verdades que alegran, verdades que duelen. Lo que hemos hecho con sus causas y sus efectos, y lo que hemos dejado de hacer con iguales consecuencias.

En este silencio vemos desde fuera nuestra vida. la vida con uno mismo, con logros y traspies. Es en estos momentos acuando podemos sentir que a este guión le falta algo, nuestro SER sabe exactamente que es. El corazón palpita con fuerza porque tiene algo de miedo. Es arriesgado ya les dije estar a solas con uno mismo.

Cuando finaliza un ciclo, el temor a lo desconocido retorna. Despedir un año y recibir otro trae el recuerdo de que todo renace, se transforma, florece.

En este proceso, muchos de nosotros salimos de la rutina, de una vibración colectiva tipo colmena, para darnos cuenta de que hay un propósito para cada quien. Y cuando nos miramos nos damos cuenta de que tenemos un rol que quizás no hemos interpretado a gran escala. Como decía una gran maestra, hay quienes juegan en pequeño y jugar en pequeño a veces no le sirve al mundo.

En estos tiempos, a veces nos preguntamos ¿Estamos en el lugar correcto,a haciendo a lo que se supone vinimos a hacer?

Reconozco que en ocasiones trato de evadir ese tipo de confrontaciones conmigo misma. Sin embargo ultimamente, considero que es mejor surfear la ola, y escuchar.

Uno vino a aprender. Y claro que aprender en un mundo como este tiene sus riesgos. Pero quien no arriesga no Vive.

Y la vida con uno mismo, con prejuicios y temores, y demás es el reto mayor.

Los grandes cambios en uno y derredor han surgido de momentos de profunda reflexión. Por ello hay que cultivarlos y aprovecharlos. Vencer los miedos, levantarse, desear lo bueno, lo maravilloso en armonia perfecta, porque lo bello es posible. Para mi belleza tiene que ver con armonía y respeto. Desear lo bueno es muy sencillo, pero debemos romper con cientos de pensamientos negativos.

Lo importante es escucharse, no perder la oportunidad de descubrir quienes somos, y creer que transformar nuestro entorno comienza por nosotros, por amarnos, por respetarnos y soñar lo bueno para nuestra VIDA y asi expandir ese AMOR con conciencia a los demás.

No sé es más dificil que fàcil. o màs fàcil que complejo. No todos tenemos el mismo background, ni la misma historia. Hay quienes pueden quedarse pensandolo por mucho tiempo, hay quienes toman un rumbo y no otro. Lo importante es escucharse y valorar los logros, trazarse metas y disfrutar intentando cumplirlas en armonia perfecta.

La vida con uno mismo, está ocurriendo ahora mismo. Vale preguntarse ¿nos la estamos perdiendo? ¿ Estamos viviendola sin nosotros por complacer creeancias de otros? ¿ O por el contrario estamos conscientes de nuestro papel en esta historia?

Quisiera para el 2010 sencillamente desear lo bello en armonia divina para mi y para el mundo.

domingo 13 de diciembre de 2009

TOCAR Y LUCHAR




Por Anaiz Quevedo. Cierre los ojos por unos segundos y recuerde alguna melodía de Mozart o Tchaikovsky, la más compleja de tocar. Ahora visualice que quienes ejecutan con virtuosismo los instrumentos son niños, niñas y adolescentes. Y cuando digo niñas y niños es porque comienzan desde muy jóvenes desde los 3 años.¿Qué le hablo del paraíso? Bueno aunque eso es lo que han sentido personalidades como el cantante español Placido Domingo o Sir Simon Rattle, Director de la Filarmónica de Berlín entre otros, acabo de describirles lo que sería un concierto con la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela.“… La verdad es que no había sentido nunca una emoción tan grande, no sólo por la emotividad propia de este momento sino también por la calidad, que es arrolladora. Lloré, porque no puedo dejar de conmoverme viendo a estos niños y jóvenes hacer música. Esto es grande en cualquier parte del mundo.”Plácido Domingo

Pero que tal si le cuento, que muchos de estos niños, niñas y adolescentes vienen de las zonas más pobres del país? Que tras esta maravillosa rutina de música viajes y ensayos deben retornar a sus humildes viviendas en las cuales apenas si tienen espacio para guardar sus violines, cellos, flautas….“Son una orquesta de una brillantez impresionante. Teníamos lágrimas corriendo por nuestras mejillas...Esta no es una orquesta calculadora o contadora –que es lo que se tiende a obtener en Europa e Inglaterra-. Es una orquesta que toca desde algún lugar muy profundo...” Sir Simon RattleQue tal si revelo que muchas de estas criaturas deben bajar cientos de escaleras, porque viven cerro arriba (en casitas que aquí les llaman ranchos) y en medio de la inseguridad seguir soñando gracias a que les dieron la oportunidad de hacerlo.

En 1975 se reúnen ocho jóvenes alrededor de la figura del Maestro José Antonio Abreu, en el antiguo Conservatorio Nacional de Música “José Ángel Lamas”. Además del deseo de hacer música, los convocaba la necesidad de enfrentar el problema de una reforma integral de la educación musical venezolana, con características pedagógicas propias y originales, capaz de adaptar la metodología o métodos de enseñanza existentes en otros países a nuestra realidad social.Esta preocupación sentó las bases para que la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela FESNOJIV fuese creada el 20 de febrero de 1979 con la finalidad de contribuir a la capacitación, dirección y evaluación del proceso de formación de los recursos humanos en materia musical que requiere el país y a la obtención del financiamiento necesario para la ejecución de los planes, programas y actividades emprendidos por el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles, Infantiles y Coros de Venezuela.

El sueño del maestro Abreu fundador de este movimiento país es hoy una realidad que toca la vida de 250 mil niños y niñas, ¡250 mil almas! Muchas rescatadas de situaciones en las que la delincuencia y la violencia son desafortunadamente parte del vivir en sus barriadas.No voy a debatir sobre el por qué hay cinturones de miseria en Venezuela y por qué siguen existiendo en América Latina. Lo que si puedo decir es que hay gente maravillosa como el maestro Abreu que tienen una misión especial y con Fe la desarrollan a pesar de los obstáculos… Y es que llenar la vida de 250 mil almas , es un gran milagro.La semilla de Abreu ha germinado hasta el punto que esta historia positiva llena de rostros ganadores cuenta con varios documentales, reconocimientos (entre ellos el Premio Internacional don Juan de Borbón de la Música ) y hasta una película “Tocar y Luchar” de Alberto Arvelo que inspiró este escrito.

Me atrevo a decir como ya lo han dicho Claudio Abbado director de orquesta italiano, Zubin Mehta, Director de Orquesta Hindú, Enrique Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Monserrat Caballé y tantas otras personalidades que este sistema es el proyecto orquestal más importante y exitoso que haya tenido jamás país alguno.En este sentido la película de Arvelo “Tocar y Luchar” es la presentación de la más grande escuela de vida social que pueda haber porque es la vida en solidaridad, en intercomunicación y en equipo para generar belleza, bien y verdad a través de la música.

Decenas de testimonios pudieran nutrir este artículo, los de tantos niños y niñas que son el orgullo de su barrio y quienes los vecinos ni molestan cuando ensayan sus complicadas rutinas musicales o de casos como el de Lennar Acosta quien hoy convertido en uno de los más importantes clarinetistas y profesores de música vivía en las peligrosas calles de Caracas y fue rescatado para la música afortunadamente . Pero si les referiré el del joven contrabajista Edicson Ruíz quien a sus 17 años se convirtió en el músico más joven en ingresar como miembro titular a la legendaria orquesta filarmónica de Berlín fundada en 1882. Proviene del humilde “San Agustín del Sur” en el centro de la capital"Si vienes ... de un barrio donde ves locura, delincuencia, corrupción, miseria, pobreza, y te dan música, tu mentalidad cambia", refiere el artista.

A los 11 años, el pequeño Edicson fue descubierto por el profesor Félix Petit, de 45, quien de inmediato asumió su formación musical y lo introdujo al sistema público de orquestas juveniles e infantiles de Venezuela. Comparto con ustedes su impresionante historia.Este joven significó para Venezuela la patria, la vida, la esperanza, de esos niños y niñas que tienen derecho a vivir cuentos de hadas y no morir entre balaceras como lamentablemente también pasa en este país que Amo y al que deseamos ayudar tanto.José Antonio Abreu hizo con sonrisa suave, perverancia y disciplina lo que sólo el Amor sabe hacer: animador; constructor y fundador del milagro que relato, hay que definirlo con una sola palabra: VISIONARIO.

Este músico de gran fe, fuertes convicciones y calor humano, ha sabido emprender una tarea que supera el horizonte musical y se inserta en el rescate y formación de la juventud venezolana, una tarea de maestros y sabios que con humildad nos está legando.Cierre los ojos otra vez y sienta la música de 250 mil niños triunfadores, la esencia de Venezuela, de lo bello que tenemos por dar, del futuro que nos espera. Sir Simon Rattle dice que ahora se nos conoce por el petróleo pero que en el mañana será por por la música.“Quien salva una vida, salva al mundo entero” Talmud

martes 8 de diciembre de 2009

Atrapar al viento


Todos hemos tenido un buen amig@, un amig@ fiel. Uno que sabe escuchar, comprender, atesorar recuerdos y revivirlos con una sonrisa. Hoy recordé a uno muy bueno de quien ya he escrito antes aqui. Parece que fue ayer cuando juntos en la infancia veíamos los atardeceres domingueros comiendo churros, pizzas o pastel. Nos gustaban los juegos de mesa y era muy divertido retarlo, era muy inteligente, valgame, si que lo era. Era dificil ganarle, y cuando lo hacía lo disfrutaba demasiado y él también, era mi amigo claro y se alegraba cuando ganaba. Era raro no verlo lleno de alegría.

Hoy lo recordé. Tuve la gran oportunidad de asistir a la entrega de sillas de rueda que organiza la Fundación Procura de la parálisis. Cuantas caras radiantes de padres, de niñ@s de jóvenes, de adultos, felices por una silla nueva. Mientras escuchaba al coro sobre ruedas (integrados por chi@s) con dicapacidad motora, venía a mi mente su cara. Sus ganas de seguir adelante, su entereza, su fuerza de voluntad. Y es que hace más de 25 años, en el pueblito donde crecimos la gente no entendía como se debía a las personas con alguna discapacidad. Llegaron a decirle que tenía que estudiar en un colegio para niños especiales. Menos mal que siguió adelante y hasta la universidad alcanzó para desafío de los médicos quienes al nacer le dijeron que sólo duraría algunas horas.

Mi amigo Armando se fue el año pasado. No reimos antes, se fue así sin despedirse. Hoy evoqué tantos momentos, los reviví, me reí y lloré. Quise atrapar al viento y no pude.

El Regalo Más Grande

viernes 30 de octubre de 2009

Solemos encontrar nuestro destino cuando tomamos el sendero para evitarlo




No es mia la frase. Pero me impacté al escucharla. Debo aclarar sin embargo que al citarla no es mi intención reflexionar sobre si existe el destino o no. Aunque el tema capta mi atención como le dejé entrever en el posteo "El Arte de Decidir".
Hoy escribo sobre situaciones que creemos evadir pero que tarde o temprano debemos afrontar porque significan lecciones de Vida.

Y hablo tanto de situaciones felices como de cambio y transformación. ¿No les ha pasado que queriendo evitar algo, tomamos un supuesto atajo que finalmente nos confronta con aquello que queríamos evadir?

Seguro que si. Y ello por lo menos a mi me acerca a la hipótesis de que nuestra pasantía aqui es un constante aprendizaje, un ejercicio de autovaloración, reflexión y crecimiento que comienza con nosotros y se refleja en la relación con los demás, espejos y maestros de lo que vemos y lo que no queremos ver en nosotros mismos.


Les confieso que me ha pasado más de una vez, y desde la infancia. Me refiero a decisiones o situaciones que tomadas o vividas desde la razón, supuestamente me alejaron de aquello que mi corazón aplaudía o rechazaba, pero que mi cúmulo de experiencias no me permitían disfrutar, concluir o entender. Es asi como al ignorarlas suelen presentarse una y otra vez, y sólo cuando tomamos conciencia sobre el aprendizaje de vivirlas, aceptarlas, tomar lo bueno, vivir el duelo de la tristeza que nos ocasionan o la gracia de la felicidad que nos proporcionan, éstas se transforman y se profundizan o no se repiten tratándose de las dolorosas.

Hay sentimientos y emociones que a veces no queremos sentir. Quizás nos confronten con una vulnerabilidad que no deseamos mostrar. Y tomamos los caminos que nos alejan de la mínima posibilidad de sentirnos vulnerables porque creemos que allí nos quedaremos. ¿Cuántos nos rendimos ante la oportunidad de admitir lo que sentimos, tomar consciencia de ello, superarlo o disfrutarlo según sea el caso? Parece mentira, pero muchos de nosotros somos unos aces para quedarnos en el duelo y muy miedosos para abrirnos a la felicidad. Parece que nos da miedo ser felices, muchos nos saboteamos esto.

A veces una vez de admitir lo que sentimos, darnos el permiso o la oportunidad de ser vulnerables, las cosas no salen como esperamos. Solemos sentirnos frustrados, molestos, y es allí cuando tomamos senderos para alejarnos de experimentar con todos sus sinsabores y silencios, el despertar de la conciencia que viene cuando nos damos cuenta de la lección que nos tocaba aprender aún en los momentos dificiles.

Tardé más de 10 años en entenderlo. Y la única forma de trascender lo que no comprendía era dándome el permiso de admitir mi vulnerabilidad y que ello no tenía nada de malo. Bueno con el agregado de que las mujeres de este siglo, escondemos nuestra fragilidad tras un muro de firmeza y dureza. El sincerarme conmigo misma me ha ayudado mucho a encontrar un mejor destino. Estuve por mucho tiempo tomando el sendero para evitarlo, así que el presente trae de vuelta lecciones que puedo aprender más armoniosamente si no las evito.

jueves 15 de octubre de 2009

El Desapego

Una de las lecciones más profundas en esta pasantía para mí ha sido el desapego:
Dejar libre lo que creemos por instante nos pertenece. Sólo imaginen que puede sentir una madre o un padre cuando sabe que su hijo debe dejar casa para seguir su camino.

Si, a eso me refiero. A una rara mezcla de nostalgia, alegría y hasta algo de soledad.

Vivimos apegados a las cosas a los sentimientos, al pasado y hasta a un futuro que imaginamos y descuidamos lo más hermoso: El ahora. El Presente. Ahora mismo podemos cambiar la actitud y decidir ser felices, decidir apreciarnos más para apreciar lo que nos rodea.

Porque el apego nos hace creer que ser los dueños de algo o alguien nos hace amarlos más. Llegar a un estado de conciencia que nos permita ver que el Amor que nace desde dentro y que se prolonga en lo que hacemos, en nuestro trabajo, en nuestros actos, nos acerca más a nuestra razón de estar aquí. Como lo escribí al iniciar este blog, nuestro paso aquí es una estadía de aprendizaje, con sus cosas hermosas, sus días grises y momentos extraños. Un panorama donde en muchas ocasiones las respuestas son muy diferentes a lo que esperamos es sin duda un agente de cambio interno. Pero somos humanos y ante respuestas que no nos esperamos o no son como queremos, la rabia puede surgir haciéndonos actuar violentamente y eso incluye la acumulación de pensamientos alejados de nuestro ser. Una mezcla de humildad, asertividad, respeto es necesaria para afrontar la gama de mundos interiores que hay en las personas que nos toca conocer en esta pasantía.

Y sobretodo se necesita mucha paz interior para no querer adueñarnos de aquellos a quienes amamos profundamente. Posesión no es Amor. Hay confusión en este mundo por ello. Por posesión de la razón, de una tierra, de una religión, de bienes materiales, conocimientos, de personas. El Amor germina, nace con el tiempo, se cultiva, se expande y no hay nada ni nadie que pueda cambiar una fuerza tan poderosa. Existe un cuento para niños que me encanta, Ami el niño de las estrellas. Hay allí un pasaje que recuerdo con cariño, el del sol brillando y la luna que no se cae, regalos del creador para vernos sonreir como el personaje mismo del relato: Pedrito que atesoró unos dulces para su abuelita para también verla feliz, por la sencilla razón de que la ama.

Este posteo no busca sino recordar que somos todos parte de algo más grande, como un muy buen amigo mío me hizo ver recientemente al enviarme casi un tratado de astronomía con unas fotografías de la vía láctea. Al ser parte de algo mayor, de un universo del cual si acaso conocemos una minima parte, nuestros conflictos por apego, quedan como un grano de arena en el desierto. Para ser feliz, sólo hay que proponérselo, para amar, para aprender a dar, primero hay que brindar armonía hacia uno mismo, porque es un contrasentido amar a la humanidad si no nos queremos para bien. Cuando dejemos libre en armonía perfecta aquello que nos ata, cuando aprendamos a amar a la flor sin arrancarla, al ave sin enjaularla, a la Tierra sin deteriorarla, a nuestros seres amados sin creernos sus dueños, entonces quizás entendamos las cosas desde otro punto de vista, quizás disfrutemos la estadía con más tranquilidad y hasta amemos más.

Canto a la Tierra

domingo 27 de septiembre de 2009

Ser Maestr@

Recientemente conversaba con una amiga estudiante de educación en mi país sobre qué era exactamente ser maestr@.

Me fui a casa luego con muchas reflexiones. Si bien es cierto que esta palabra está primeramente ligada a quienes se desarrollan en el ejercicio docente, el mundo está lleno de ell@s en todos los ámbitos.

Sin duda un maestro o maestra es alguien que más que conocimiento tiene sabiduría. Con una frase puede transmitir información valiosa pero más que palabras para mi un maestro es acción. Modela con el ejemplo de su propia vida, porque lo es cuando enseña y cuando se supone que no.

Cuantas veces no nos ha pasado que aquel ser maravilloso dentro de clase o en el staff es "alguien" y fuera es contrario a lo que predica. Y con esto no me refiero de ninguna manera a que un maestro es perfecto, hablo de COHERENCIA entre lo que se dice y lo que se hace. No podemos dar lo que no tenemos, ese proceso para mi es clave en la maestría de la Vida, vamos todos tratando de mejorar esto en particular consciente o inconscientemente.

Cuando les comentaba lo de la perfección, vino a mi cabeza la reflexión de que ni siquiera los santos son perfectos. Creerse perfecto está ligado al ego, ¿Cómo no fallar, si de los fracasos se aprende muchísimo, del éxito también, pero justamente aprendemos de las preguntas cuyas respuestas no nos esperamos.

Allí me topé con otra caracteristica: un maestro reconoce sus errores, no se averguenza de ellos, los supera y sigue adelante porque total cada segundo tenemos la oportunidad de crecer.

Los maestros saben combinar humildad con asertividad. Asimismo saben reconocer su propio valor con el único fin de transmitir sabiduría.

Cada uno de nosotros puede ser maestr@. Por eso es tan importante fijarnos en qué modelaje estamos dando, en nuestra familia, con nuestras amistades, con la comunidad, con la sociedad.

Una palabra, un gesto, puede impactar la vida de otra persona. Puede cambiarla. Así que otra característica: Un maestr@ es agente de cambio, transforma poco a poco o velozmente su entorno. Tiene un liderazgo transformador.

Ser maestr@ es un acto sublime, es un acto de valentía porque nos invita a estar constantemente en el presente para mejorar el futuro.

viernes 4 de septiembre de 2009

Venezuela, la metáfora de la gran familia

En las familias se repiten los personajes, el o la travies@ por no decir la oveja negra, el o la que no rompe un plato pero rompe la vajilla entera, el o la obediente, la mujer sacrificada o una libre pensadora que prefiere casarse después, si aplico perfiles o tipologías podría desglosar distintos tipos de caracteres o más bien patrones, y eso que no entraría directamente en el terreno de los arquetipos. En Venezuela cualquier complejidad de éstas quedó simplificada en si eres opositor(a) o chavista. Atrás quedaron aquellas descripciones de las abuelas, mi hij@ es la obediente, la aplicada y aquella la bonchona, rumbera (léase fiestera, la que no se pierde una fiesta pues), un@ es caraquista y el o la otra es magallanera (los eternos equipos rivales del béisbol en el país). Eso pareciera formar parte de la memoria histórica.

Desde la necesidad que se respiraba en el ambiente latinoamericano de una sociedad mejor, con políticas sociales equilibradas y justas, se ha consolidado una tendencia que más que conciliadora a mi juicio ha terminado siendo en algunos casos muy revanchista, y es lamentable porque realmente la equidad en latinoamérica es un tema que merece mucha seriedad en su tratamiento independientemente de la postura ideológica.

En Venezuela después de 10 años, se fueron poniéndo en la palestra los rencores de una lucha que en este siglo es simbólica: la del dominado vs el dominante y bajo esa premisa básica se arman todos los discursos, dividiendo a un país en quien está a favor de las mayorías y quien está a favor de las élites. En un territorio cuyo 80% vive en condiciones de pobreza, es comprensible por qué un discurso de esta naturaleza ha calado tanto y es difícil de olvidar. Los venezolanos llevamos en los genes siglos de opresión, pero paradojicamente también siglos cargados con ansias de libertad. Por lo que cualquier intento de opresión disfrazado puede convertirse en bumerang.

Porque volviendo a la metáfora de la familia, ¿a qué muchacho le gusta que le digan lo que tiene que ver, con qué puede jugar, cuándo puede protestar, que emisora de radio escuchar, qué color puede usar los días viernes, quién es realmente el amigo y quien no? A ningún muchacho le ha gustado, si obedece lo hace a regañadientes. Y qué padre es tan sobrenatural como para saber qué es lo bueno y lo malo así de absolutamente? Las regulaciones para el colectivo son importantes sobretodo cuando ese colectivo no ha alcanzado un grado de evolución que le permita existir sin aniquilarse los unos a los otros. El colectivo venezolano transita los caminos de la madurez psicológica como cualquier pueblo de este planeta, así que las regulaciones son hasta necesarias para su sobrevivencia. Pero el control en exceso nunca ha sido bueno para ninguna familia. Los padres desde la armonía y la salud saben que la única forma de convertir a sus hijos en ciudadanos responsables es desde la libertad. El despertar de la consciencia llega si hay libertad para elegir y seguir un camino propio. Un padre o madre controlador en exceso causa daños irreversibles en el crecimiento de su familia. El equilibrio es la clave porque estamos claros que un exceso de medalaganería que no es lo mismo que libertad, es igual de dañino.

Por ello para distinguir entre educación y control excesivo, la inclusión y el respeto por las diferencias son medulares. No es lo mismo decir que soy inclusivo , que hacerlo realmente así me disguste lo que él otro piense, así crea que no tiene la razón. ´

Lo interesante es que comparé a Venezuela con una familia, porque en el fondo aqui somos hermanos, nuestros origenes, nuestra memoria histórica no se puede cambiar por lo que hubiésemos querido que fuera. Por cierto es sólo una comparación porque también estamos claros que en políticas públicas hay líderes y no padres y madres, pero esta comparación es sólo una travesura.

Lo que somos HOY es producto de lo que cosechamos y aprendimos. Lo que seremos mañana depende de que tan armonioso construyamos nuestro presente, no se puede hacer políticas públicas con un discurso de revancha, de rabia por lo que creo en algún momento me dejé quitar, por qué los otros son los malos y mi bando es el bueno. Y aclaro, lo digo tanto para un lado como para el otro.

He insistido por esta vía en transitar caminos de encuentro y conciliación. Me atrevo a quitar las capas de cebolla para decir que, sacando las partes de revancha, odio, rabia, de irrespeto, la gente consciente del país (no sé si formo parte y tampoco soy la gran gurú para saber quien lo es y quien no) de cualquier ideología, credo o religión, en el fondo tienen un mismo objetivo.

La gente que cree en una construcción de propuestas inclusivas, sanas y conciliadoras, buscan la equidad, comercio justo, empresas socialmente responsables públicas o privadas no sólo porque tienen programas sino porque sus procesos de ser empresas lo son desde el empleado hasta el gerente. Pero esto implica un cambio, un estado de consciencia que sólo es posible citando al Ing Italo Pizzolante desde la libertad.


Como venezolana admito que quisiera que nos reconocieramos nuevamente como hermanos. Por eso quizás buscando que afloraran esos sentimientos, me atreví para la foto que publico hoy a juntar a una jovencita opositora y a una dama seguidora del Presidente Chávez a quienes vi en una de las tantas estaciones del metro en la capital. Ambas iban a manifestaciones diferentes, cada una desde su creencia, ataviadas una con el rojo en alusión al partido socialista unido de Venezuela y al comunismo y la otra con franela blanca y gorras alusiva a dos canales de Televisión muy criticados por el Presidente. Lo sorprendente fue que al inicio cada una tenía miedo de la otra, ¿querrá ella salir en esta foto conmigo?¿Para qué van a usar esta foto? Y finalmente cada una reaccionando como creo yo seguimos siendo verdaderamente en el fondo, sonrieron deseosas de compartir aunque sea por un instante la dicha sin peleas ni etiquetas, de ser simplemente miembros de una gran familia, simplemente venezolanas.