lunes, 24 de septiembre de 2007

Un hasta luego al gran genio del silencio






"La mímica, como la música, no tiene fronteras ni nacionalidades" Marcel Marceu


Esta mañana me enteré que el gran Marcel Marceu se había ido. Al leer la información quedé en silencio y entendí que el arte de comunicarse sin palabras a pesar de las miles de emociones que pueden cruzarte por la mente no es tarea sencilla. Marceu, Marceu, Marceu que genio y poeta al dejar tanto a este mundo sobre el escenario y sin mencionar palabra alguna.

Recuerdo que en una oportunidad me explicó lo importante y vital que era para él expresarse como mimo. Honesto a más no poder decía que con la palabra el hombre podía hablar en doble sentido. “Yo decidí emocionar sin decir una sola palabra. La palabra tiene más posibilidades de expresión; puede mentir, tener doble sentido y doble intención. El mimo debe sujetarse a un proceder claro y visible. No debe proponer enigmas. Debe ser inmediatamente entendido y atrapar al espectador por las formas, la belleza y el contenido del mensaje”.


Esta forma de ser me impactó de tal forma que aún recuerdo su mirada vivaz, creativa y pura.

Estudió mímica con figuras como Charles Dullin y Etienne Decroux. Inspirado por la era del cine mudo y en actores como Charlie Chaplin, Buster Keaton y Harry Langdon, Marceau creó el personaje Bip caracterizado por su cara pintada de blanco, pantalones muy anchos y una camisa de rayas.
Bip hizo su primera aparición en 1947, un año después del debut de Marceau.

"Me forzé a olvidar, pero luego entendí que tenía que recordar"

El creador de Bip, el payaso melancólico y cautivador con una flor mustia en el sombrero, nació en Estrasburgo el 22 de marzo de 1923 y creció en Lille, donde su padre era carnicero. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, su padre fue tomado como rehén y posteriormente asesinado por los nazis. En 1944, Marcel se unió a la Resistencia junto a su hermano mayor.

“Al inicio de mi carrera quise forzarme a olvidar los horrores de la guerra, estaba cansado y quería llenarme y llenar a los otros de esperanza.. Un día comprendí que se hacía necesario recordar para rendirle homenaje a la humanidad", nos comentó en el 2005.

La primera vez que lo entrevisté lo noté muy feliz de venir a Venezuela. Y la última vez que hablé con él lo ví melancólico, como si supiera que tal vez sólo regresaría a través de BIP en el corazón de la gente.

http://www.fotografiaymedios.com/htm/espanol/actualidad.htm (Entrevista especial a Marcel Marceu, 2005)

Pero a pesar de su melacolía Marcel Marceu a modo de legado anunció que seguiría formando nuevos artistas en su escuela de mimos de París y además dijo para dejarlo muy claro "“No me retiraré nunca, ni estando muerto me retiro”

"Yo más bien creo que con la energía que dejes al mundo, tu espíritu siempre seguirá vivo", Marcel Marceu al diario Milenio de México

Este pasado sábado, Marcel Marceu se nos fue. Y sólo nos queda el recuerdo y su legado.

Uno de sus críticos manifestó de él en una ocasión: "Logró en menos de cinco minutos lo que la mayoría de novelistas no hace en volúmenes."

Porque así era Marcel, fugaz y a una misma vez eterno, conciso y profundo. Con una bella sonrisa y una mirada melancólica. Una mirada que nos hablaba de tristeza, de derrotas y victorias, de logros y pérdidas irrecuperables.

.... ¡Anda Marcel, ya es tiempo de que vuelvas con la familia que la guerra te arrebató, ya nos diste bastante!. Descansa tranquilo.

2 comentarios:

Eliana Quintero dijo...

Qué hermoso Anaiz, y qué oportunidad única tuviste... Si que se vaya tranquilo que ya dio bastante, y quedará eternamente en la memoria de la humanidad...

Anaiz Quevedo dijo...

Si eli, en verdad fue una bonita oportunidad. Nunca olvidaré su sabiduría. Hay personas con las que compartes poco tiempo y las recuerdas para siempre.

os quiero amiga, gracias por ser tan fiel al blog
Your friend
Anaiz