miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tu responsabilidad


Vienen las elecciones parlamentarias en Venezuela y este título podría aplicarse a ese ejercicio sano y democrático.
Pueden hacerlo si gustan.
Estaba transitando en esas nutridas avenidas caraqueñas y por un instante cruzaron esos pensamientos recurrentes:
Por qué la pobreza, por qué la violencia,
cuándo tendremos políticas eficaces de reciclaje,
cuando mejorará el transporte público, y otras más por ese estilo.
De pronto aquella especie de extraño insight que viene cuando estás en silencio contigo mismo pese a los sonidos de la calle, de los repartidores de prensa, vendedores ambulantes, las cornetas y los gritos de unos habitantes estresados que deben vivir enfrentando la inflación, los retrasos del metro o subterráneo, el tráfico, las lluvias torrenciales y sus lamentables consecuencias para quienes viven en viviendas inestables. Se ve todo en cámara lenta. De pronto sientes esa voz interna que te dice, cada quien tiene su responsabilidad.

Uno no sabe si es que de tanto hablar de Responsabilidad Social e individual (los temas que trato a diario) la palabra Responsabilidad este en el inconsciente y venga asi no más.
Pero por si acaso no es eso, seguí en silencio viendo todo en cámara lenta como si no estuviese allí a pesar de que si estaba. En ese momento extraño, la sensación era que todos y cada uno formabamos parte de un tejido capaz de hacer grandes cosas pero en cierta forma muy dormido.
No todos estabamos ejerciendo la responsabilidad para generar los cambios. Y allí en gran parte radicaba el problema. "Los potenciales líderes dormidos", es una de las frases que recuerdo de ese silencio que duró rato.
Oía los ruidos externos pero era más fuerte el latido de mi corazón y el sonido de mi cuerpo al andar, como si me hubiese colocado unos audifonos a un volumen acertado y pudiera escuchar lo externo en "sonido ambiente".
"No se puede cambiar el entorno a la fuerza" los cambios que son buenos para tu evolución se dan libremente. Cada quien tiene su ritmo. Cada quien puede promover el bienestar colectivo desde lo que mejor sabe hacer. De lo que no hay duda es que todos tenemos un propósito, y no todos lo están llevando a cabo. Hace falta sincronía. Cuando no hay sincronía hay infelicidad. En el universo todo es armonía, una danza que tiene su razón de ser. Si actuamos en contra de esa armonía estamos actuando en contra de nosotros mismos, es asi de simple. El control, el poder, la violencia son sintomas de la ruptura del natural equilibrio. Los llamados son muchos, pero pocos escuchan. Prefieren escuchar el sonido externo las 24 horas y perderse en una realidad que puede transformarse si cada quien asumiera su responsabilidad. La paz es posible si comienzas por ti, cambiando lo que piensas, lo que eliges ver y por ende lo que decides hacer"
Sensible al fin como confieso ser, lloré porque en ese extraño diálogo conmigo misma estaban nuevamente las respuestas. El sonido externo volvió como si me hubiese quitado los audifonos, pero quedó la sensación de lo ocurrido. Fue inevitable mirar las cosas de modo diferente. Ví a una población fuerte capaz de levantarse tan temprano para acudir a sus trabajos, con sus niños. Vi al ávila, la montaña madre en todo su esplendor. La energia debe haber cambiado porque la buena vibra se empezó a sentir en derredor. Así que me pregunté a lo interno pero con la fuerza del pensamiento ¿y que vas a hacer hoy Anaiz para cambiar tu mundo?

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